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SpaceX se prepara para el primer vuelo orbital de Starship en el vuelo 14

Cohete Starship de SpaceX despegando desde la torre de lanzamiento, con llamas y vapor en la base y cielo azul con nubes

Redacción: Alejo

El próximo vuelo de Starship marcará un nuevo paso en el desarrollo del vehículo más ambicioso de SpaceX. La misión no buscará solo alcanzar una trayectoria orbital, sino también poner a prueba varios de los sistemas necesarios para que Starship pueda regresar de una misión espacial y, más adelante, volver a volar. Para este intento, la compañía usará el Booster 21 y la Ship 41, ambos de la tercera generación del sistema. El lanzamiento está previsto para el 22 de septiembre, sujeto a la aprobación regulatoria, con una ventana de 75 minutos que se abrirá entre las 12:15 y las 13:30 UTC.

¿Qué busca demostrar el vuelo 14?

El vuelo 14 será el primer intento de colocar a Starship en órbita terrestre. A diferencia de las misiones anteriores, que usaron trayectorias suborbitales pensadas para maximizar la seguridad pública y recopilar datos, esta llevará al vehículo a una nueva etapa. Según SpaceX, la Ship alcanzaría unos 275 kilómetros de altitud y completaría alrededor de seis órbitas a la Tierra en un vuelo de casi diez horas.

Durante la misión se probarán la inserción orbital, las operaciones en el espacio, la maniobra de desorbitado y, por último, la reentrada, el descenso y el amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile. El perfil mantiene las fases de mayor riesgo sobre zonas marítimas, para reducir la exposición de áreas pobladas.

Mapa del océano Pacífico sur con dos áreas de amerizaje marcadas en violeta y verde frente a las costas de Chile y Perú, cerca de la Isla de Pascua, con líneas de zonas económicas exclusivas
Las áreas previstas de amerizaje de la Ship en el Pacífico sur, frente a Chile. Imagen: SpaceX.

El Booster, por su parte, deberá cumplir un ascenso exitoso, la separación de etapas y las maniobras de regreso, con sus quemas de retorno y de aterrizaje, antes de amerizar en una zona en alta mar en el Golfo de México. Hay además un gesto simbólico: dos losetas recuperadas de la Ship 40 se reinstalaron en la Ship 41 para este vuelo. Será la primera vez que componentes del escudo térmico de una Starship vuelvan a volar tras ser recuperados de una misión anterior.

Carga útil: Starlink V3

El vuelo 14 también será un salto para Starlink. Por primera vez, SpaceX planea desplegar 26 satélites Starlink V3 para sumarlos a la constelación. Tres de ellos llevarán cámaras para observar el escudo térmico de Starship durante la misión.

En el vuelo 13, la compañía ya había desplegado satélites de nueva generación, pero con carácter demostrativo, sin destino operativo. Los V3 marcan un cambio de escala: según SpaceX, cada satélite aportará cerca de 1 Tbps de capacidad, de modo que los 26 podrían añadir alrededor de 26 Tbps a la red.

Comparación de tres generaciones de satélites Starlink etiquetadas V1.5, V2 y V3 sobre fondo negro, con paneles solares de tamaño creciente
Las generaciones de satélites Starlink, con el V3 como el de mayor tamaño y capacidad. Imagen: SpaceX.

Del vuelo 13 al vuelo 14: aprender de una Starship que volvió

El vuelo anterior dejó un resultado clave. La Ship 40, que voló el 13, completó su reentrada y amerizó en el océano Índico sin destruirse al tocar el agua, la primera vez que una Ship sobrevivió intacta a un amerizaje tras un vuelo espacial.

El vehículo quedó semanas en el océano mientras los equipos de recuperación lo trasladaban a aguas más calmas frente a la isla de Navidad (Christmas Island). Allí, ingenieros de SpaceX pudieron inspeccionarlo y tomar muestras del escudo térmico. Luego, la Ship 40 fue cargada sobre el Forte, un buque semisumergible que inició el regreso hacia Texas, con destino a Starbase para un análisis más profundo.

El valor de esa recuperación va más allá de conservar una Starship. Por primera vez, SpaceX puede estudiar físicamente una Ship que atravesó el vuelo espacial y sobrevivió a la reentrada. El escudo térmico es uno de los elementos decisivos para lograr la reutilización, y la historia de los vuelos tripulados ya mostró las consecuencias de una falla en la protección térmica, como ocurrió con el transbordador Columbia en su regreso a la Tierra.

Etapa superior de una Starship flotando en el océano con el escudo térmico de losetas negras a la vista, personas de pie sobre ella con una bandera y botes de recuperación alrededor, con una isla de fondo
La Ship 40 a flote tras sobrevivir a su amerizaje en el vuelo 13, antes de su traslado y recuperación. Foto: SpaceX.

¿Qué viene después?

Si el vuelo 14 cumple sus objetivos principales, el programa podría avanzar hacia una de sus demostraciones más esperadas: la captura de la etapa superior con la torre de lanzamiento. La reutilización completa exige que tanto el Super Heavy como la Ship puedan regresar, ser recuperados y volver a volar. SpaceX ya tiene experiencia capturando boosters, pero todavía debe demostrar que puede hacer lo mismo con una Ship.

El objetivo final es que Starship deje de ser un vehículo experimental y se convierta en un sistema espacial completamente reutilizable, capaz de transportar cargas, desplegar satélites y, más adelante, llevar astronautas a la Luna y más allá.

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